corría en mi sangre días atrás..los portazos..las ganas de que algo realmente me dijera lo que se necesita para sanar. Fui por un vaso de agua, dicen que es bueno para cambiar la energía del cuerpo, que trae buen humor y demás estupideces que nada tiene que ver con la herida del corazón. Abri las ventanas de la habitación, encuentro todo muy extraño, distinto, no es el mismo lugar en donde había soñado tantas cosas, no es desde donde veía al mundo como si pudiera observarlos,contemplarlos para poder terminar de darme cuenta que falta mucho para unirme a lo que para muchos es lo común Alguna vez pensé en lo extraño de las cosas, ahora viendome desde afuera, ahí estamos, yo y mis pensamientos,encapsulados como si en una botella me encontrara.
Delante mío, un pasado muy cercano, y solo un perro, dicen que es el mejor amigo del hombre, tengo la sensación de que capta de lo que muchas veces hablo en voz alta, ese veneno que hoy frena las ganas de reír. Algo ponzoñoso…que al despertar me visita. Y ahí, en ese preciso momento, es donde vuelvo a verme en aquella botella, verde oscura…como si fuese de aquellos antiguos envases en donde te vendían kerosene.o porque no, alcohol, vinagre,etc.. Elemento tan cambiante en estos tiempos,botella de vidrio, en esos frasquitos, ahí me veo. Aquellos son difíciles de romper, y nose si es bueno o malo..me gusta estar dentro? quiero estar fuera?, siempre hay una inquietud que seguir..esa adrenalina de arrojarse a ver que pasa, pero después te das cuenta de que en realidad no pasa nada, depende lo que quieras. ahora me encuentro mas confundido. Los rollos no son de mi cabeza, ni de la botella, el agua, el perro, creo que yo soy el veneno…